sábado, 1 de diciembre de 2012

THE DARK KNIGHT TRILOGY 2005-2012 [HD-1080p]

Atormentado por la muerte de sus padres a manos de un criminal, el joven Bruce Wayne se transformara en Batman un símbolo de esperanza para los honestos habitantes de Gotham y una aterradora figura para los criminales. Pero bruce comenzó una secuencia de sucesos que llevara a enfrentar a el y a la gente de su ciudad a los máximos terrores que pondrán en riesgo el delicado balance entre el orden y el caos.

La trilogía del caballero de la noche:
Quien no las vio debería verlas y quien las vio debería verlas de nuevo ahora como una trilogía.
Nolan director de estas películas realizo a lo largo de casi 10 años 3 películas que no solo son de culto, si no que marcaron una forma de hacer cine de superhéroes desde una óptica diferente y real, como ya realizamos en la entrada "Marvel estudios the avengers saga", no podíamos dejar pasar la oportunidad de presentar esta trilogía de forma completa.
La critica que les presentamos hoy de la trilogía del caballero de la noche esta realizada íntegramente por Alejandro Franco critico de la pag http://www.sssm.com.ar/arlequin/ ya que los datos, análisis y especulaciones sobre la misma vale la pena difundir y leer. Muchas gracias a el por el tiempo dedicado a estas y muchas otras mas películas.
Señores con ustedes el surgir, la lucha y la caída de el hombre murciélago en HD para que la disfruten en buenísima calidad
Nota: si los subtítulos no se ven en su reproductor de video, reescribir el nombre del archivo srt como el del video

BATMAN BEGINS (2005)
Por Alejandro Franco
Atormentado por la muerte de sus padres a manos de un criminal, el joven Bruce Wayne abandona sus posesiones y comienza un derrotero por los lugares más siniestros del mundo, buscando respuestas y el sentido de justicia. Mientras se encuentra como vagabundo en lejano oriente, es apresado. Y próximo al ajusticiamiento, recibe la visita de un extraño hombre que dice trabajar para un grupo de vigilantes conocido como la Liga de las Sombras. Wayne se incorpora a la Liga, que se encuentra al mando del misterioso Ra´s Al Ghul, y recibe entrenamiento intensivo para convertirse en un arma humana. Pero Wayne discrepa de los métodos radicales de la Liga, y regresa a Ciudad Gótica. Habiendo encontrado un camino, decide retomar su vida, y encausarla a favor de la búsqueda de la justicia, creando una figura siniestra como alter ego que siempre el terror en el mundo del crimen.

Existe un selecto olimpo donde sólo figuran buenas adaptaciones al cine de comics de superhéroes, como el caso de Batman 1989, Superman, X-Men y unos pocos films más. Y existe un nicho superior y aún más pequeño, compuesto por las mejores adaptaciones del género. Ese nicho, al día de hoy, está ocupado por sólo dos films : Spiderman 2, y el que tratamos en estas líneas.
Indudablemente todos los films que mencionamos son clásicos en mayor o menor grado, pero muy pocos alcanzan un estado de equilibrio, donde la historia del héroe sea tan fascinante como la del villano, y donde sean fuerzas formidables en vías de choque hacia el final de la historia. Batman 89 languidecía en la historia del héroe, Superman tenía un villano risible, Batman Regresa seguía omitiendo la importancia del encapotado, X Men no cuenta ningún origen y directamente salta al medio de la acción de la historia. Uno puede citar como ejemplares los origenes de Superman en la cinta de Richard Donner de 1978, o el villano perfecto que es el Joker en Batman 89. Pero el resto del film era desparejo, en el sentido de de no darle a los personajes principales la profundidad que merecían. Como una balanza, el héroe debe ser tan impresionante como el villano. Y aún, con todas sus virtudes, Batman Inicia no consigue el equilibrio absoluto, pero se aproxima bastante, en mejor forma que los ejemplos antecitados.
Después de la euforia del Batman de Tim Burton en 1989, la serie comenzó a desbarrancarse cuando el diseñador de modas y pseudo director Joel Schumacher se hizo cargo, primero con una mediocre Batman Forever, y la universalmente repudiada Batman y Robin (1997), donde el personaje volvía a tocar la cuerda camp de la serie televisiva de 1966. Así como en SSSM comentamos, Roger Moore tomó a James Bond y lo transformó en una caricatura, después ocurrió la sucesión con Timothy Dalton y una interpretación estoica en la misma onda que el expeditivo Sean Connery... y la gente le dió la espalda. Los públicos se habían acostumbrado a una nueva faceta del personaje y repudiaron el regreso a sus fuentes (o a la idea generalizada que existía previamente sobre el personaje). Si Batman y Robin hubiera sido el primer film de 1989, quizás no hubiera generado tanto rechazo (era más acorde con lo que uno recordaba de la serie de Adam West). Pero ya acostumbrados (y fascinados) con la visión oscura de Burton, simplemente se transformó en el peor sacrilegio que se le podía hacer al personaje, y la saga entró en un freezer del que demoraría años en salir.
Entra David S. Goyer a escena. Cuando el género de los superhéroes parecía comenzar a declinar, Goyer escribe la adaptación a la pantalla de un héroe menor de la Marvel - Blade -, que resulta en un inesperado éxito. Pronto la Marvel desarrollaría una batería impresionante de adaptaciones - secuelas de Blade, Spiderman, X Men, Hulk, los 4 Fantasticos - que obviamente terminarían por hacer mella en los espíritus de los atormentados productores de Hollywood - en especial, los de la Warner, que habían originado a Batman y habían terminado matando a la gallina de los huevos de oro -. Pronto se pondría a funcionar un lento proceso de regeneración de las sagas - Batman, Superman - y de nuevos proyectos - Linterna Verde, La Mujer Maravilla -, que se sumiría en el caos creativo - la cantidad de guionistas y directores que pasaron por los proyectos resultó ser impresionante -, y que terminaría por ejemplo, con la próxima Superman Returns de la mano de Bryan Singer.
En cuanto a Batman, el infame Joel Schumacher seguía atachado al proyecto. De hecho, tenía contrato por muchas películas más, o bien por films filmados hasta un determinado año. Los ejecutivos de la Warner debieron sentarse a esperar que caducara el contrato de semejante asesino cinematgráfico para comenzar a hablar seriamente de un proyecto viable. Y, entre todos los cambios de rumbo, decidieron abducir a David S. Goyer de la Marvel para escribir el guión (ya lo habían hecho con Singer, el director de X Men, para filmar el relanzamiento de la saga de Superman). Se suma a la travesía Christopher Nolan, conocido por films como Memento, Insomnia,... y que se especializa en historias de personajes con problemas con su pasado y su memoria.
Sin duda la conjunción es más que interesante. En primer lugar, Goyer y Nolan deciden contar desde cero la historia del encapotado, incluso con elementos descolgados de la continuidad con los films de Burton. Por ejemplo, el asesino de los padres de Bruce es un matón callejero y no Jack Napier / Joker; Batman conoce a Gordon desde antes de ser comisionado - en una bella vuelta de tuerca, es el oficial de policía que consuela al joven Bruce tras el asesinato de sus padres -; Ciudad Gotica ya no es el bizarro laberinto arquitectónico de los comics o del film de Burton sino que semeja una urbe cualquiera; e incluso el Joker es un criminal en actividad al final del film.
En segundo lugar, está el punto de vista épico. No sólo vemos el origen de Bruce Wayne / Batman, sino la evolución del mismo. Debe ser el primer film en donde Wayne resulta ser tan o más interesante que su alter ego. Es más el tiempo en que Christian Bale se encuentra sin máscara que disfrazado; y aún así, su presencia resulta magnética. La construcción de los hechos más mínimos que comienzan a encajar en el lugar para llegar al concepto de Batman que todos conocemos es fantástica. Uno no siente que el pasaje de Wayne a la figura del murciélago humano sea forzada, sino que forma parte de una decisión lógica. La complicidad con Alfred, la tarea conjunta con su fiel mayordomo de construir el personaje (y el mito) es brillante. Uno tampoco siente, por ejemplo, que Alfred sea una figura decorativa como en versiones anteriores. Y realmente piensa en Batman como el alter ego de una persona conflictuada, que construye a una figura para saciar su necesidad de justicia, pero en todo momento es Wayne el que lo opera (da la impresión que Wayne construye muchos personajes : el encapotado, el millonario descerebrado...) . Es totalmente contrario a los films anteriores, donde en realidad parecía que era Batman quien se disfrazaba de Bruce Wayne. Acá vemos a un hombre constantemente en control, planeando inteligentemente cada movida - retomar el poder de la corporación de su padre, obtener los medios para hacer justicia desde las sombras -, a la vez que es un ser atormentado por su pasado y por sus fantasmas.
La historia está bellamente contada, y es un ejemplo de épica. El origen del personaje es totalmente brillante... pero el film comienza a flaquear un poco cuando Wayne ya es Batman. En especial por la falta de cierto brillo de sus villanos : el Espantapájaros es simplemente un matón sicópata, cuyo origen desconocemos. Ra´s Al Ghul - que en el comic era un ser inmortal - está desdibujado, le falta mayor profundidad o, quizás, como el enfoque del guión indica, está perfilado de modo secundario, de manera de no robar escena al encapotado. Quizás Carmine Falcone sea, en su breve paso, más brillante, cinico y siniestro que los villanos disfrazados.
Las actuaciones son espléndidas, y sin duda Christian Bale es el Batman definitivo. Hay errores menores : la partitura es excelente, pero uno echa de menos las fanfarrias de Danny Elfman; de algún modo, Batman deja su lado científico, relegandolo en un nuevo personaje como Lucius Fox; la relación con el amor de la infancia, encarnado por Katie Holmes, resulta tibia; el plan de los villanos es en cierto sentido un reciclado del plan del Joker de la primera Batman. Pero son defectos muy menores en comparación con la densidad, brillantez y excelencia de la película. Y por eso, se erige en uno de los dos mejores films sobre superhéroes de todos los tiempos. Desde ya, estamos impacientes por ver hacía donde va la secuela que se encuentra en proceso de planeamiento.

THE DARK KNIGHT (2008)
Por: Alejandro Franco
Los niveles criminales de Ciudad Gotica siguen siendo altos, pero la figura de Batman se erige como esperanzadora. Numerosos imitadores del encapotado han aparecido a aplicar justicia por mano propia en las noches. Pero hay un nuevo villano que ha llegado a la ciudad, un criminal demente que se oculta tras una capa de maquillaje y se hace llamar el Guasón. Ahora el Guasón está robando los bancos de la mafia - lo que ha despertado la atención de la fiscalía, la que ha ordenado hallanamientos -, y el crimen organizado decide migrar sus fondos a Hong Kong bajo la protección de uno de sus tesoreros, el empresario hongkonés Lau. Pero Batman logra atrapar a Lau, llevándolo ante las autoridades, y el mismo se presta como testigo estrella para acusar a todos los jefes mafiosos de la ciudad. Al mando de la operación se encuentra el nuevo fiscal de distrito Harvey Dent. Acosados por la justicia, los mafiosos deciden aceptar la oferta del Guasón para sembrar el caos en la ciudad y combatir a Batman. Y muy pronto el demente criminal pondrá a la ciudad y a sus habitantes bajo una espada de Damocles, amenazando con desatar un río de sangre si Batman no se decide a revelar públicamente su identidad.

Esta es la secuela de la exitosa Batman Begins de 2005. Y es una continuación más que esperada, especialmente por las expectativas generadas por el reboot de la saga a manos de Christopher Nolan que dejó a una inmensa mayoría con un delicioso sabor en la boca, y a los estudios con sus bolsillos saturados de dólares.

Pero no todas fueron rosas para el filme. Primero estuvieron los rumores de que sería el último film de Nolan como director de la serie (pero esas cosas siempre se arreglan con un generoso fajo de billetes); y después ocurrió la muerte de Heath Ledger en enero de 2008, que pareció echar un balde de agua fría sobre las expectativas (si Ledger había concluído el film, o si la película iba a quedar estancada o recauchutada con tecnología digital, reemplazando al protagonista tal como pasó con Brandon Lee en El Cuervo), amén de obligar a la Warner a reconsiderar su estrategia de marketing viral basada exclusivamente en la figura del Joker. Aún así y con todo, The Dark Knight salió airosa de sus tribulaciones y arrancó en el estreno con 155 millones de dolares en el primer fin de semana, un taquillazo que supera a Spiderman 3 como el mejor weekend inicial de un blockbuster (y ni hablar de lo que puede generar durante todo su tiempo en cartelera).

Y es un film que merece su éxito ya que es una cinta realmente inteligente. Pero Batman: el Caballero de la Noche no es un film fácil. Usualmente las películas de superhéroes suelen tratar sobre orígenes - del protagonista, de los villanos - y Batman: The Dark Knight se da el enorme lujo de omitirlo. Uno podría considerar que, por un lado Nolan ha respetado la construcción de la mitología del Joker hecha por Tim Burton - bueno, aquí el Guasón relata varias veces su historia pero de modo falaz, como si fuera una muletilla previa antes de desatar el horror -, y por el otro decidió omitir todos esos detalles para lanzarse de pleno en un mundo ya construído y en movimiento, y empezar a jugar con todas la variables. Al no haber historia de orígenes, el film reemplaza esto con una larga y compleja trama de traiciones, alianzas, ataques y contraataques entre el Guasón, la mafia y las fuerzas policiales. No es una historia difícil de seguir, pero sorprendentemente es una trama densa; no hay escenas en donde se pierda el tiempo sino que siempre hay exposiciones de partes de la historia, del pensamiento de los protagonistas, de sus interrelaciones.

Es que a decir verdad, Batman: el Caballero de la Noche no funciona como el típico film de superhéroes sino como un denso thriller que comienza a ir escalando su suspenso lenta pero imparablemente. Si uno pudiera detenerse a pensar, vería que es absolutamente absurdo de que la mafia termine por contratar al mismo demente que le está robando los fondos de los bancos, pero el film no da respiro para reflexionar. De hecho, la película termina por funcionar como si fuera una versión a 45 rpm de Los Intocables, sólo que Elliot Ness ahora usa disfraz de murciélago y gadgets. Al igual que el film de Brian de Palma, aquí el peligro y la traición son constantes; las fuerzas policiales están infiltradas, la oficina del fiscal está infiltrada, e incluso la mafia está infiltrada. El fiscal Harvey Dent se lanza en una cruzada justiciera, apoyado por Gordon y Batman, pero la vida de todos ellos está en peligro. En el universo de Christopher Nolan, no hay ningún carácter - por histórico que sea dentro del comic - que tenga asegurado su pellejo. Y al momento que el Joker entra en acción, todo lo que sigue es puro holocausto.
El tema central de la película son los límites. Como fuerzas imparables y opuestas, el choque del bien y del mal es irremediable; y en esa guerra constante, cada una de las partes eleva por turnos su apuesta a límites insospechados. Los mafiosos, Batman, Gordon, Dent, terminan por actuar al borde (o rompiendo) sus propios códigos de ética, ya que simplemente el Joker es tan salvaje y anárquico que es imposible detenerlo (o contrarrestar sus acciones) sin caer en excesos de ningún tipo. Durante 2 horas y media el libreto dispara situaciones límite sin cesar una y otra vez. Pero hay que reconocer que al construir un thriller tan denso, el guión de los hermanos Nolan termina por devorar la tridimensionalidad de los personajes, especialmente del lado del bien. Es cierto que hay unos roces entre Rachel Dawes y Bruce Wayne / Harvey Dent, pero carecen de tiempo y espacio para resultar interesantes. El sentido épico de Batman Begins no está presente aquí; por el contrario tenemos una catarata de acertijos del Guasón que son tan apasionantes como mortales. Desde el ultimatum para que Batman revele su identidad, los atentados contra las autoridades de turno, la carrera contra reloj para salvar dos vidas ... son muchísimas las situaciones que marcan el paso según los tiempos del Joker. No, señor; el director Nolan sabe que ya conocemos a estos personajes, así que se pone a jugar con ellos de manera endiablada. Y qué bien que lo hace.

El libreto es sin dudas excelente, pero el ladrón de escenas sigue siendo el villano. Yo no diría que el Joker de Heath Ledger es mejor o peor que el de Jack Nicholson (que siempre me gustó mucho). Es que funciona en una onda muy distinta; este es un monstruo demente y realmente peligroso, un sádico enfermo e inteligente capaz de planear meticulosamente cómo crear anarquía. No es un villano pintoresco con frases graciosas, sino un demonio a evitar. Por contra, el Batman / Bruce Wayne de Christian Bale funciona muy bien, pero le falta un poco más de trasfondo personal. Nolan lo lanza al ruedo sin más, como diciendo de que ya sabemos quién es él debido a haber visto el primer film. Parte del espacio que precisaba el caracter es robado por el tiempo dedicado a Harvey Dent, que es un personaje muy bueno y creíble. Si hay algo que reprochar es, en todo caso, que el encastre de su alter ego Dos Caras con el resto de la historia es algo abrupto y artificial. Pero son sólo detalles menores en virtud de las cualidades del film.

Batman: el Caballero de la Noche es una película oscura. El Joker es sangriento y despiadado, nadie está a salvo, y a medida que avanza el film las cosas se ponen cada vez más siniestras. Incluso el clímax es sorprendentemente amargo, pero brillante y valiente (en vez de los edulcorados happy endings de Hollywood). Deja una enorme cantidad de interrogantes que me hacen suplicar ya por la próxima entrega de la saga. Y sólo las obras maestras se atreven a dar pasos tan osados como este filme.

BATMAN: THE DARK KNIGHT RISES (2012)
Por: Alejandro Franco
Han pasado 8 años desde la muerte del fiscal Harvey Dent. Con el crimen organizado en extinción - gracias a las leyes de Dent y el efectivo accionar policial del comisionado Gordon - son tiempos de paz para Ciudad Gótica. Sin embargo una nueva amenaza aparece en el horizonte: Bane, un terrorista despiadado miembro de la Liga de las Sombras, ha llegado a la ciudad para terminar con la tarea de su mentor Ra´s Al Ghul - sembrar el caos y la destrucción en la ciudad más importante del hemisferio -. Pronto queda en evidencia que la policía local es incapaz de detener a Bane... y Batman se verá obligado a salir de su retiro para enfrentarlo; pero Bruce Wayne es una pálida sombra de lo que era antes, luego de pasar años sumido en una constante depresión a causa del asesinato de su amada Rachel Dawes a manos del Joker. Encontrándose totalmente fuera de estado, Batman es fácilmente derrotado por Bane, quien lo apresa y lo envía a una prisión subterránea que el terrorista mantiene en el desierto. Ahora Wayne deberá encontrar rápidamente una manera de escapar de la prisión de Bane antes que el terrorista convierta a Ciudad Gótica en suelo arrasado ... lo cual puede suceder mucho antes de lo previsto.

Aunque parezca estúpido el tema, es importante que entendamos bien de qué se trata una trilogía. Son tres películas que narran una historia; y son una versión expandida del concepto tradicional de dividir una obra en tres actos - apertura, desarrollo y conclusión -, de modo que cada uno de ellos (por su extensión) ha merecido su propio filme. Por ejemplo, en Star Wars - saga fundacional en el concepto de las trilogías - teníamos un primer filme en donde el muchachito de turno se descubría a sí mismo como héroe; en la siguiente película se desarrollaba como héroe; y, en el último capítulo, terminaba por triunfar como héroe. Mientras que la mayoría de nosotros percibe con facilidad dicha evolución, por el otro lado se nos olvida el sentido final de la historia, que es la de contar el proceso de restauración del equilibrio en un universo determinado. Vale decir: después que el Imperio ha sido derrotado, ya no hay más trabajo para Luke Skywalker. Si Sauron no existe más, lo único que le queda a los héroes de la Tierra Media es engordar, envejecer y tener hijos. La paz le sienta mal a los paladines de la justicia, y los castiga con una jubilación antes de tiempo.

La conclusión natural de las trilogías es el fin de la amenaza y el retiro del héroe. Mientras que esto resulta obvio en las mas conocidas gestas épicas de la fantasía y la ciencia ficción, es una regla repetidamente ultrajada por el género de los superhéroes, simplemente porque su naturaleza de origen es serial. Están diseñados para pelear todas las semanas contra un villano nuevo, no para extinguirse al final del tercer tomo. Y ni siquiera monstruos venerados e intocables del género - como Watchmen - se han salvado de ser secuelizados y precuelizados. Esto ocurre tanto por ambición como por economía de esfuerzo; si tuvieramos que archivar a Superman después del tercer tomo, ¿podríamos inventar otro formidable superhéroe para reemplazarlo a la semana siguiente?. ¿De qué vivirían las editoriales de comics si se vieran obligadas a inventar héroes nuevos - y desconocidos para el público - todas las semanas?.

Es por todo esto que resulta sorprendente descubrir que Batman: el Caballero de la Noche Asciende es el final real (y no nominal) de una trilogía. No hay una cuarta parte posible, simplemente porque Christopher Nolan ha aplicado el razonamiento descripto en el primer párrafo de este artículo y ha construido un escenario de equilibrio en donde la presencia de Batman ya no es necesaria. Para desarrollar este tercer (y último) capítulo, el director ha aplicado su habitual criterio ultra realista: ¿qué pasa cuando el héroe se cansa y siente que la lucha lo supera?. ¿O cuando los costos personales de la batalla contra el mal han sido demasiado altos?. Mientras que en el comic Batman podía batallar contra los villanos durante décadas, aquí es un ser humano diezmado físicamente, estancado emocionalmente y perseguido por el remordimiento. Y eso que se trata de su tercera aventura como el personaje que él mismo ha creado para combatir al crimen.

Todo esto le da un giro totalmente inesperado a la historia. No sólo esperamos que Batman derrote al villano; también esperamos ver qué es lo que pasa con Batman. Y semejante osadía - narrar el ocaso de un superhéroe - sólo la puede cometer Nolan después de contar con dos megaéxitos sobre su espalda.

Mientras que las intenciones de Nolan son loables, la ejecución no es todo lo pulida que debería ser. Batman: el Caballero de la Noche Asciende tiene varios problemas que atentan contra la inteligencia de su propuesta, y el primero de ellos es el desprolijo ritmo narrativo de la primera hora. Pasan demasiadas cosas, hay demasiados personajes y la historia va a los saltos. Da la impresión que faltaran escenas de transición, las cuales deben haber quedado tiradas en el piso del cuarto de edición. Por contra, la historia le da demasiado espacio a personajes totalmente decorativos (como el insufrible jefe de policía Foley, el cual es una máquina de razonar estupideces y haría juego con los oficiales con los que lidiaba Bruce Willis en Duro de Matar I), y le resta tiempo de desarrollo a personajes principales. El caso más obvio es el de Selina Kyle / Gatúbela, la cual está criminalmente subdesarrollada. Se supone que Selina es una bomba sensual y atrevida, un caracter tan fascinante que debe deslumbrar a Bruce Wayne y darle una causa por la cual vivir. En vez de eso lo que obtenemos es un desabrido y forzado romance que me hace acordar a los amoríos de Neo y Trinity en Matrix (desafío a cualquiera a que intente convencerme que éste es el gran romance de la trilogía de Batman). Más que ensañarse con la perfomance de Anne Hathaway (o con su elección como partner de Christian Bale), uno debería reprocharle a los hermanos Nolan la falta de puntería a la hora de escribir los parlamentos del personaje (aunque creo que se trata de una falla generalizada con los roles femeninos, ya que el de Marion Cotillard es otro ejemplo de pobreza creativa). En todo caso el problema con Selina pasa porque el libreto jamás le da peso propio y se limita a usarla como elemento decorativo (para que Christian Bale pueda besarse con alguien) o como caballería de última hora, apareciendo en el momento justo para salvarle las papas del fuego al protagonista.

Mientras que los personajes femeninos están pobremente escritos, los que tienen buen espacio y están bien desarrollados son Bane y el recién llegado John Blake. Ciertamente el Bane de Tom Hardy no es tan memorable como el Joker de Heath Ledger en The Dark Knight, pero no deja de ser un villano efectivo. Es brutal e inteligente, expeditivo e idealista. Cuando pelea o despacha gente, es impresionante... pero carece de humor negro y eso le quita carisma. El otro agregado es John Blake, el que se transforma en un soldado a las órdenes de Jim Gordon. Es glorioso ver el enorme crecimiento actoral de Joseph Gordon-Levitt, y podría afirmar que su perfomance es la mejor de la película. También es cierto que el libreto pone especial cuidado en su personaje, ya que se trae un as bajo la manga.

Otro de los problemas es que toda la premisa tiene cierto tufillo a reciclado del primer filme. Otra vez la Liga de las Sombras, otra vez un dispositivo de destrucción masiva, otra vez el propósito de arrasar Ciudad Gótica... Acá Nolan y su hermano Jonathan se han basado en varias sagas del comic, que van desde Knightfall hasta No Man´s Land, las que contemplan la derrota de Batman y el surgimiento de Ciudad Gótica como un estado anárquico, independiente e intocable. Pero ese mix de influencias termina siendo re-escrito en términos de melodrama comiquero, en donde nuestro protagonista se la pasa sufriendo el 90% del camino hasta que termina por reconstruirse y resurgir como el héroe que había sido en un principio. Eso es particularmente notable con la shockeante pelea entre Batman y Bane, que en Knightfall tenía un desenlace aterrador y acá termina siendo sanitizada hasta el punto de bordear lo increíble. Que alguien me explique cómo un tipo implacable como Bane deja vivo al encapotado, o cómo hace Batman para recuperarse de semejantes heridas de gravedad. Es en esos momentos en donde, por primera vez en la trilogía, siento que la credibilidad es forzada hasta tal punto que Nolan termina suplicándole a los fans que hagan un salto de fe y se olviden de las incoherencias narrativas. Ello es particularmente notable en el acto III, en donde siento que el relato parece haber caído en algún pozo espacio - temporal digno de un episodio de La Dimensión Desconocida: Batman se recupera milagrosamente en un puñado de semanas, la gente apresada en la ciudad (y, especialmente en las alcantarillas) sobrevive de manera increíble, y los tipos entran y salen de la zona sitiada como si estuviera a la vuelta de la esquina.

Es posible que uno se vuelva demasiado exigente con Leonardo Da Vinci cuando entrega una obra de menor calidad que La Gioconda o La Ultima Cena. Acá me ocurre lo mismo con Nolan y, hay que admitirlo, Batman: el Caballero de la Noche Asciende no llega al nivel de esa obra maestra que fué The Dark Knight, simplemente porque el director ha querido acaparar demasiado y debe comprimir personajes, tramas y hasta credibilidad para que el filme no dure las 5 horas que hubiera precisado un desarrollo pausado de los hechos que pretende contar. Pero esas desprolijidades no impiden que el filme sea emocionante, especialmente en sus últimos 45 minutos en donde todo confluye de manera notable. El desenlace es un electrizante despliegue de virtuosismo.

Si tuviera que pasar en limpio, diría que Batman: el Caballero de la Noche Asciende es inteligente, emotiva y desprolija. Tiene su cuota de problemas - los últimos 5 minutos finales, aunque son fabulosos, me parecen algo forzados -, pero ni por asomo es el desastre de otros finales de trilogía como Spiderman 3 o Matrix Revoluciones. Nolan se atreve a mostrarnos un universo sin Batman... y aunque la jugada no le sale todo lo redonda que debiera, no por ello deja de ser menos admirable.


2 comentarios:

  1. estimado sr. bicho:el srt de BTM Dark knight rises estan en ingles, no en castellano. si podes, pasamelo o decime de donde lo bajo.

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  2. los archivos de subtitulos estan en castellano lo q pasa es q el archivo de video trae por defecto en ingles el srt que venga en el de rises si lo ves borralo simplemente y remplazalo por el q yo puse.
    si no encontras el sub en ingles es que esta "adentro" del MKV fijate en las pistas de subs que te va a tomar dos el segundo es en castellano.

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