En el año 2050, la Tierra está a punto de extinguirse y la colonización de Marte podría ser la única esperanza de supervivencia. Intentando terraformar el planeta mediante algas para generar una atmósfera respirable, la NASA manda a un equipo de astronautas y científicos para ver por qué no se ha podido cumplir ese objetivo.
Al unísono con la ya comentada Misión a Marte, ese mismo año se estrena esta, Planeta Rojo, prometiendo más acción sobre el suelo marciano que la película de Brian De Palma.
Una 'dosmilera' con todas las letras: personajes cancheros, momentos de acción llevaderos con un ritmo chotísimo y un diseño de vestuario algo parco y monocromático, como la moda lo demandaba. Val Kilmer se vuelve el protagonista de una peli de sci-fi que tiene sus momentos copados, pero es muy floja en cuanto a cómo contar las situaciones. Primero, nos mete de lleno en la misión marciana con una tripulación que parece más un grupo de viaje de egresados que astronautas entrenados para ir al espacio. Están todos calenchus con su capitana, interpretada por Carrie-Anne Moss durante sus quince minutos de fama como 'Trinity', y ninguno actúa como un astronauta real o, al menos, como alguien que haya terminado un doctorado o la facultad (en un momento se pierden en un ejemplo matemático).
Para ponerle acción, hay un robot medio perruno que primero es aliado de los humanos y después se revira y le da caza a la tripulación cuando queda varada en suelo marciano. Es una carrera contra el tiempo para poder volver a la nave y a la Tierra y, de paso, descubrir qué pasó con las algas y por qué no se ha podido terraformar el planeta rojo.
Como comenté, tiene buenos momentos y bien filmados, pero tiene otros donde los actores hablan sin sentimiento alguno de lo que está pasando y, por consiguiente, no transmiten demasiada credibilidad. Para compensar, tenemos un amartizaje muy bueno mientras los hombres del equipo caen en Marte y Carrie-Anne Moss tiene que apagar un incendio en la nave en gravedad cero. También el diseño de la nave, las escafandras y la tecnología en general es muy bueno, similar a otros de la época como Perdidos en el espacio (Lost in Space); y si bien algunos planos quedan medios raros, el CGI es muy bueno.
El film fue un fracaso comercial y de crítica, siendo así el debut y despedida del director Antony Hoffman en el cine comercial. También parece que Kilmer se llevaba como el orto con Tom Sizemore, lo que generó mucha tensión en el rodaje, algunos enfrentamientos físicos e inclusive que algunas escenas se filmen con dobles. Sin embargo, pese a los años y a sus momentos medio bodrios e inconexos, Planeta Rojo no es tan mala como dicen: resulta un entretenimiento llevadero y un ejemplo del cine de comienzos del dos mil.

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